El proceso de producción de casquillos de caucho incluye principalmente pasos clave como la preparación de la materia prima, el tratamiento del esqueleto, la mezcla del caucho, el moldeado, la vulcanización y la inspección de calidad.
Preparación de materias primas y tratamiento de esqueletos: se seleccionan esqueletos metálicos y materiales de caucho de alta-calidad. El esqueleto metálico necesita someterse a tratamientos superficiales como granallado y fosfatado para mejorar la fuerza de adhesión con el caucho y evitar la "desunión" durante el uso.
Mezcla de caucho: De acuerdo con los requisitos de rendimiento, el caucho natural o el caucho sintético (como el caucho de nitrilo, el caucho EPDM, etc.) se mezcla uniformemente con negro de carbón, agentes vulcanizantes, aceleradores, suavizantes y otros agentes compuestos en un mezclador interno para formar un compuesto con propiedades físicas específicas.
Moldeo: el compuesto se envuelve sobre el esqueleto de metal mediante calandrado o moldeo por inyección para formar una forma preliminar. Los procesos modernos utilizan principalmente equipos de moldeo por inyección automatizados para garantizar una distribución uniforme del compuesto de caucho.
Vulcanización: el casquillo moldeado se vulcaniza a alta temperatura y alta presión para reticular -las moléculas de caucho, obteniendo elasticidad estable y resistencia mecánica. El proceso de vulcanización requiere un control preciso de la temperatura, la presión y el tiempo para garantizar el rendimiento del producto.
Inspección y pruebas de calidad: los productos terminados deben pasar múltiples pruebas rigurosas, que incluyen:
- Ensayos de resistencia a la tracción y adherencia.
- Pruebas de vida por fatiga de alta-frecuencia (que simulan cientos de miles de golpes)
- Inspecciones dimensionales y visuales.
- Garantizar un funcionamiento estable en condiciones extremas.
